
Llegó la hora de contar lo que me sucedió hoy... la salida.
Me moría de nervios, de verdad porque hace mucho que no lo veía.
Cruzé la pista, estaba llamándolo. Me distraje tanto que no me di cuenta del cambio de luces y casi me atropellan. LECCIÓN DEL DÍA: NUNCA, NUNCA HABLES POR CELULAR CUANDO CRUCES UNA PISTA.
En esa llamada, me decía que se iba a demorar.
(Genial! pensé, ahora YO tendré que esperarlo! ¬¬)
Estaba en una tienda de libros, distrayéndome un poco cuando en vez de enviarle un mensaje de texto a mi mejor amigo (en ese mensaje le decía: hablé con el tarado y me dijo que se iba a tardar) se lo envié a ÉL. Sí, a ÉL.
Trate de barajar la situación enviándole otro mensaje que decía: Lo siento, me desquito psicológicamente xD
Después me llamó, quedamos en encontrarnos cerca a una pileta del centro comercial.
Y ahí estaba. Su corte de cabello había cambiado un poco, estaba altísimo, y su tez tan blanca como siempre.
Caminamos un poco, hablando de distintas cosas, cuando entramos a una cafetería a tomar unos frappuccinos. Allí hablamos de que ÉL nunca se enamoró de nadie, sobre música, sobre política... Trataba de mirarlo a los ojos, de mantener la mirada y lo logré, después de varios intentos. De cuando en cuando hacía bromas, hablábamos tonterías.
Salimos de la cafetería y decidimos caminar hacia otro centro comercial cercano.
Y me tomó de la mano cuando cruzamos una pista de doble sentido (Él sabe que soy una estúpida para cruzar pistas) Me dijo que aún debía cuidarme porque era su bebé. Yo solo me reí y le dije que no me molestara. (Sí, sí, me hacía la dura). Después me hizo reír aún más cuando imitaba voces, me intento besar varias veces a lo que me negué porque intuía que solo lo hacía para molestarme...
Llegamos al centro comercial y por "sorpresa" me contó que una chica guapa de su universidad estaba ahí en ese momento. Yo normal, le decía que la vaya a saludar. Él no quería, solo me dijo que actuara normal y que no le haga "roche" o verguenza.
Fue gracioso, porque al parecer estábamos persiguiendo y huyendo de la chica en cuestión... hasta que la perdimos de vista y cruzamos otra vez la pista para que yo pueda irme.
Mi carro estaba casi cerca del paradero. Me despedía de Él con un beso en la mejilla, el me abrazó raudamente y me hizo perder el carro.
Se moría de la risa y yo le decía que lo odiaba (era en broma). Después vino otro carro y ahí sí tuve que irme, y no me despedí otra vez.
Cuando ya estaba en el carro, vi que se iba caminando en la dirección opuesta.
Entonces me di cuenta de algo... tarde o temprano cada uno de los dos tomará diferentes caminos, estaremos en diferentes universidades (algo lejos la una de la otra), tendremos distintas carreras, conoceremos otras personas y que suceda algo entre nosotros iba a ser casi imposible.
Pero dicen por ahí que la distancia no interesa. Sin embargo, con Él sí interesa. Sé que nunca podría confiar en él, siempre tendría miedo de que se fijara en otra (y ÉL me da motivos para serlo, porque suele ser muy coqueto)...
Quedamos como amigos, así será y ya se verá después.
Necesito mentalizarme y pensar que solo será mi amigo, NADA MÁS... y tal vez conseguir otro clavo que por fin me libere de Él para siempre.
Ya casi al llegar a casa, pensé en una idea estúpida y cursi... "si el cambiara, si fuera diferente yo lo haría el chico más feliz de la tierra"
Pero yo ni nadie puede cambiarlo... solo él mismo.
Llegué a casa, encendí la computadora. Estaba recostada en mi cama cuando olí su aroma. Recordé el aroma que ÉL tenía hoy... pensé: es solo mi imaginación.
Me moví por toda mi casa, abrí mi ventana...
Aún estando sentada en esta silla y frente a la laptop, tengo ese aroma, lo puedo oler. Me sigue, no me deja en paz. No entiendo porque lo sigo sintiendo, a pesar que no me abrazó todo el tiempo y a pesar que hay mucho aire rondándome.
Tal vez su recuerdo, su aroma se ha impregnado en mi ropa, en mis cabellos o en mi piel.

